DEMASIADO GALLO PARA TAN POCA GALLINA
Racing le ganó a River en Mar del Plata en forma contundente dejando dos sensaciones: una en el primer tiempo cuando sin tener la pelota fue contundente en el área, y otra en el segundo, manejando el partido a voluntad con lucidas actuaciones individuales de Patricio Toranzo, Gio Moreno e Iván Pillud.
Partidos - miercoles, 19 de enero de 2011, 01:47Hs.
Desorienta Racing, porque lo hace en los momentos que uno espera que haga otra cosa. Como en el arranque del partido cuando frente a un River plagado de jugadores no titulares recibe un gol a los dos minutos de iniciado el encuentro y se pasa mas de treinta de esa etapa sin encontrar la pelota y, en forma paradójica, convierte dos goles.
Por eso se hace complicado el analisis, ¿cuál es el verdadero Racing? El que despliega fútbol de categoría con Toranzo y Giovanni, o el que permite que le cabeceen en forma sistemática en su área todos aquellos que llegan con intención de hacerlo. O aquel que sus defensores en forma desincronizada cometen errores fundamentalmente de posición permitiendo que jugadores rivales queden mano a mano con Jorge De Olivera( a propósito, se lo nota cada vez mas asentado en el arco de la Academia) .
Es muy probable que sean los dos, y eso es lo preocupante del caso: tanto podemos llegar al éxtasis en una buena tarde como retirarnos frustrados por seguir sin elaborar los errores. Y lo mas sintomático es que casi nada ha cambiado de un cierre de temporada a la apertura de la otra: la palabra que sigue identificando al equipo de Miguel Angel Russo es potencial. Seguimos intuyendo mas de lo que vemos y creemos en mas de lo que nos muestran.
Lo nuevo es la línea de tres con Marcos Cáceres, Matías Martínez y Matías Cahais, con dos laterales que juegan como tales y se proyectan con criterio: Lucas Litch y Pillud. Después, hasta que se acomodó Poclaba fue una versión un poco mas lucida que Mayorga, pero cuando se integró al circuito y al orden costó trabajo entender porque no tuvo antes la oportunidad de debutar. El quid de la cuestión reside en la elaboración del juego por parte de Toranzo y Moreno, cuando éstos recrean la vista y hacen del preciosismo de su juego algo utilitario, hasta se podría prescindir de los delanteros que en este juego son simples acoples y no piezas encajadas para que funcionen como tales.
El segundo tiempo fue lejos los mejor de Racing en mucho tiempo, y esto va mas allá de la categoría del rival: existió una idea de juego, hubo sentido colectivo del mismo, se jugó hacia adelante y siempre se tuvo la certeza de quien era el dueño del partido. Las individualidades ayudaron a embellecer la exposición de fútbol algo que quedó claramente reflejado en la conversión del tercer gol: un poema futbolístico. Para ser exhibido como fiel exponente de un juego donde se combinaron todas las variantes del mismo: toque, precisión, destreza, habilidad, justeza y calidad extrema en la definición.
Noche feliz en Mar del Plata, que nos devolvió la Esperanza Racinguista de siempre, pero esta vez con mayores argumentos visibles y reconocibles. Todos piensan en los refuerzos, si llegan bienvenidos sean, lo que es incontrastable, es que el cuerpo técnico parece consustanciado, ahora sí, con la causa y ese es el mejor punto de partida hacia un destino que augura aún mejores momentos.
RICARDO ZANOLI
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