Si perdés adentro, es difícil ganar afuera
COLUMNA DE OPINION
Si bien Racing todavía puede soñar con dar la vuelta olímpica, el entorno institucional y deportivo, más allá del rendimiento del equipo, marca que no están dadas las mejores condiciones como para pelear por el título.
Actualidad - viernes, 28 de octubre de 2011, 15:42Hs.
Las cuatro patas de las que siempre se habla en el fútbol, en Racing sólo tiene unidos a sus hinchas, los incondicionales, los que no necesitan que les den una entrada para alentar, esos que hacen miles de kilómetros para ver a un equipo que hasta ahora no les dio nada. Ellos siempre están. Y seguirán estando.
Pero las otras tres patas de la mesa están quebradas porque se les fue todo de las manos, esto es para los dirigentes, cuerpo técnico y jugadores.
La pata dirigencial: El oficialismo en Racing durante tres años preparó un asado, compró la mejor carne, consiguió los mejores vinos y cuando la mesa estaba servida alguien tiró del mantel y se cayó todo.
La división del oficialismo dejó solo a un presidente como Rodolfo Molina, quien cuenta con el respaldo del hincha común y por eso en todas las encuestas gana Gastón Cogorno, su elegido.
Molina llamó a su gente a un perfil bajo y el resto de la Comisión Directiva decidió sacar una solicitada, que seguramente tuvo buenas intenciones pero que los dejó mal parados luego de la desafortunada frase de que “ahora no les da vergüenza hacer a sus hijos de Racing”, como si antes sí…
El cuerpo técnico: A Diego Simeone y su gente, más allá de cómo juega el equipo, también se le fue de las manos el plantel y nunca los pudo unir, ni convencer de una idea de juego.
Simeone, por su forma de ser, generó desde el primer día malestar en los jugadores, que no lo quieren y esto no pasa por entrenar más o menos, es por su personalidad. En lo grupal por cuestiones futbolísticas sólo Patricio Toranzo le dijo en la cara al técnico que debían cambiar pero el resto hizo silencio respecto a este tema donde hay que hablarlo, en lo interno, para fuera hablan todos, claro que off de record.
Los jugadores: Está claro que 30 tipos que conviven diariamente se lleven todos bien es imposible, pero desde que ocurrió lo de Teófilo Gutiérrez, las declaraciones de Iván Pillud y viejos malestares llevaron a que cada uno esté por su lado. Lo van a desmentir, pero esta es la realidad.
En los planteles es normal que haya peleas y que hasta vuelen piñas. En San Lorenzo trascendió ahora que dos jugadores se enfrentaron por lo que pasó con la barra, pero Migliore y Bottinelli ya se habían agarrado a trompadas, como se dice en el barrio.
El sentirse incómodo fue algo que no pudieron solucionar con una charla, por eso no sorprendió que sean varias las voces que confirman que entre dos referentes del plantel hubo piñas, con uno de ellos terminando con la cara lastimada.
No es necesario que sean amigos, hay miles de ejemplos de planteles que se llevaban a las patadas (el Boca campeón de todo de Carlos Bianchi) y consiguieron los objetivos pero cuando eso no pasa surgen las dudas.
Por ejemplo, en el partido ante Lanús Teo Gutiérrez tocó dos pelotas dentro del área en 90 minutos, seguramente producto de la forma de jugar de Racing, que no favorece al colombiano, pero el goleador de la Academia en la intimidad piensa que pueden pasar otras cosas.
Esta es la realidad de Racing, que no está lejos en el torneo Apertura pero teniendo un plantel como el que posee que esté en la duodécima fecha a ocho puntos del puntero, por todo lo que lo rodea, da la sensación de irremontable.
Sólo un golpe de timón fuerte, algo que una a todos y que ubique a todos en su lugar, podrá modificar esta historia, algo que por lo antes expuesto parece muy difícil que pueda lograrse, aunque claro está, no imposible. Depende de los protagonistas.
Carlos Juvenal
info@esperanzaracinguista.com
@carlosjuvenal
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