Teo fue más creyente que San Lorenzo.
Con dos goles de Teófilo Gutiérrez, Racing derrotó a San Lorenzo dejando una imágen de renovada esperanza por la concepción de la victoria y por la importancia de la misma. No solo supo dar vuelta el resultado adverso sino que demostró que aún sin sus dos principales generadores de juego puede ser un equipo altamente competitivo.
Partidos - domingo, 27 de febrero de 2011, 10:58Hs.
La mayor apuesta después de la desafortunada lesión de
Giovanni Moreno fue para
Miguel Angel Russo demostrar que hay vida después de Gío, y que a pesar de las limitaciones y de la escasez de los recursos disponibles (no de la calidad de los mismos) se podía poner en cancha un equipo respetable. ¿Qué entendemos por respetable? Aquel que su identidad esté armonizada en las distintas líneas que lo componen y que esta unificación de los elementos se utilice en beneficio propio. Eso fue lo que hizo el director técnico de Racing, se acomodó a las circunstancias después de hacer el duelo por el jugador distinto caído y utilizó su sapiencia y experiencia al servicio de un objetivo.
Puso en cancha lo mejor que tiene distribuido de la mejor manera.
Lo convenció a
Claudio Yacob que era la hora de volver y el capitán le respondió jugando con su categoría intacta. A su lado lo puso a
Franco Zuculini y volvió a formar el tánden en el medio campo que mas resultado le dio a la Academia en los últimos años. Lo hizo jugar a
Pablo Lugüercio flotando delante de éstos y sorprendió con un esquema 3-4-3 en el Nuevo Gasómetro cuando la "cátedra" dice que en la" estancia santa" lo fundamental es achicar los espacios y que atacarlo al local solo es patrimonio de equipos bien constituídos. Es cierto también que Russo tuvo a su favor la actuación de
Iván Pillud que demuestra partido tras partido que se puede generar fútbol desde un lateral. Antes de que todo esto se pusiera en marcha, antes de la irrupción de
Teo Gutiérrez en el área de San Lorenzo, se cometió un nuevo error defensivo que costó otro gol, un nuevo gol que esta vez fue anecdótico, pero que está siempre como un mal enquistado muy difícil de extirpar. Salvo esta circunstancia, imposible de no resaltar, existió un equipo
dinámico, agresivo, compacto y expeditivo que no se amilanó ante la adversidad, que controló el juego y que le hizo mucho daño al equipo de Ramón Díaz, que salvo en los últimos quince minutos del partido salió a buscar el empate mas obligado por la gente, pero nunca desde el convencimiento de su juego.
La vuelta de Yacob fue determinante para
recuperar el equilibrio y controlar el vértigo; el despliegue de Zuculini decisivo para anular el fútbol de Ortigoza; lo de Pillud encomiable por como
desde una banda se puede ganar un partido; también lo de Hauche porque ya demuestra que no solo necesita ser abastecido sino que genera situaciones de gol por sí solo y muy efectivo lo de Teófilo Gutiérrez que cumplió con creces para lo que fue contratado: dos apariciones electrizantes en el área, palomita para definir en el primer gol, toque de zurda para el del triunfo.
Loable lo de Racing por donde se lo mire porque no quiso ganar llevándose el rival por delante, puso la pelota contra el piso y solo la levantó por los costados para hacer daño en el área rival.
Fue paciente, pensante y atrevido, golpeó cuando tenía que golpear y no definió el partido en los primeros quince minutos del complemento porque le faltó eficacia en la puntada final.
Racing fue un compendio de juego colectivo y actuaciones individuales sobresalientes, un cóctel que pocas veces se puede combinar con éxito, ¿será el punto de partida de un futuro promisorio? En una semana habrá que refrendarlo. Olimpo será la situación problemática a resolver y la comprobación empírica de que no se trató solo de un sábado mas.
RICARDO ZANOLI
info@esperanzaracinguista.com
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