UN "COCO" LICHE
Decepcionante debut de Racing en el Clausura: Ni la multitud que acompañó al equipo, ni el retorno de un prócer como lo es Alfio Basile pudieron modificar casi nada de lo visto anteriormente bajo la batuta de Simeone y un poco mas atrás, con Russo. Todo se repite cíclicamente, el equipo no mejora ni colectiva ni individualmente y cuando se lo contraresta con algo de orden queda expuesto como ante Tigre, que por lo hecho a lo largo de los 90 minutos se llevó poco de Avellaneda.
Partidos - lunes, 13 de febrero de 2012, 09:57Hs.
Cocoliche: expresión que se utilizaba para definir el lenguaje que utilizaban los inmigrantes italianos (especialmente los de sur) a comienzos del siglo XX, una mezcla de italiano y español muy poco entendible. Parafraseando este modismo con el apodo de nuestro flamante entrenador, lo visto en el Cilindro frente a Tigre fue tan poco claro con el andar del equipo que solo esbozó a lo que intentaba jugar en los primeros cinco minutos del partido. Después se diluyó en "conflictos" internos de rendimientos individuales (caso
Lucas Castro), de posiciones en la cancha (
Matías Cahais, Agustín Pelletieri) o de falta integral de aprovechamiento de lo mejor que se tiene
(Teófilo Gutiérrez), quien nunca fue abastecido donde mas y mejor rinde: dentro del área.
Pasamos de un equipo corto, apretado en defensa y con escasísimo interés de disputar el partido en el área contraria (ciclo Simeone) a otro mucho mas largo que tiene la intención de jugar mas suelto y de cara al arco rival pero que no sabe como hacerlo, por lo menos, con los intérpretes que estuvieron en cancha frente a Tigre y que apela como único recurso a un largo pelotazo del "Chino" Saja al delantero de turno. Hay como una especie de fantasía generalizada que emana desde afuera hacia adentro. Un convencimiento en el periodismo y en mucha gente cercana al fútbol que el potencial de Racing lo obliga a ser protagonista y candidato al título desde el mismo arranque del torneo. La realidad es otra, estos mismos jugadores con otros entrenadores y distintos sistemas tácticos fracasaron en forma consuetudinaria y solo probaron que no están para pelear la Promoción o el descenso, pero que tampoco están para discutir el título.
Frente a Tigre tuvimos la respuesta empírica de lo que es Racing: un cúmulo de buenas intenciones. Que se encontró frente a un equipo ordenado que desactivó muy pronto la ansiedad académica con orden. Ese mismo orden que le permitió por su propio peso específico estar mas cerca de ganar el partido, frente a un Racing que solo hubiera podido quebrar la paridad con algún arresto individual. En cancha la diferencia fue notable: Tigre conocedor de sus limitaciones y de sus necesidades planteó un partido acorde a ellas. Racing que cree que tiene mas poderío del que exhibe, se dejó llevar por su propia inercia, la que se impulsa desde la tribuna, pero que se diluye cuando los ejecutores de darle forma y sentido carecen de una forma colectiva para activarla.
Fue un fiasco, propio de la expectativa previa que despierta Racing al comienzo de cada certamen, pero tampoco se vio nada para preocuparse mas allá de que puedan diluirse las ambiciones de por lo menos discutirle el título al que sea. Fue mas de los mismo. Algo que tal vez, Basile pueda modificar. Suena poco probable, habría que esperanzarse mas en que el "Coco" descubra quienes son los jugadores potencialmente correctos antes que en el funcionamiento colectivo adecuado. Algunas cosas quedan claras: Cahais se siente tan incómodo jugando de lateral, como un hetereosexual en una fiesta gay; que Pelletieri se pierde cuando su posición en la cancha no está previamente delimitada; que es un despropósito que Lucas Castro siga jugando, que
Marcos Cáceres es definitivamente 2, y que en este equipo
Patricio Toranzo no puede faltar.
Sin ánimo de ser pesimista, no vimos nada nuevo. Ni nada que haga suponer que la ecuación pueda cambiar, es como ver repetidamente una misma película: los detalles que habíamos omitido por el entusiasmo previo de verla comienzan a aparecer y a desdibujar la imágen inicial. Pasamos a Racing por un cedazo y las partículas que nos quedan cada vez son mas gruesas. Ya lo dijo
Joan Manuel Serrat: "Nunca es triste la verdad lo que no tiene es remedio".
Ricardo Zanoli
info@esperanzaracinguista.com
@EspeRacinguista
Comentarios
ver todas las noticias