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Comienza la era Costas

Lunes, 01 Enero 2024 11:18 Escrito por

La llegada de Gustavo Costas renovó las expectativas. Hombre de la casa, hincha y conocedor de cada reclamo que durante 2023 se escuchó a viva voz. Pero como bien dijo en su presentación serán los resultados los que condicionen su trabajo. Se ha puesto al frente de las negociaciones y ya apuntó los lugares que el equipo precisa reforzar. Este rol de manager y entrenador  lo tiene activo pensando en el regreso el 2 de enero. En un año que  tiene elecciones a fines de 2024 Costas se juega todo para tener en este tercer ciclo su momento. ¿La tercera será la vencida?


 

Mascota, jugador, capitán, campeón, entrenador y hombre clave en la lucha por sostener al club en los momentos más oscuros, cuando la quiebra era un ancla, Gustavo Costas es uno de nosotros a cargo del primer equipo de Racing. Con dos pasos anteriores que tuvieron sus condicionantes por contextos bien diferentes, su extenso recorrido por el continente americano le dio el crédito para hoy ser quien conduzca al equipo en este 2024. Campeón en Perú, Paraguay, Ecuador y Colombia, el hombre esperó esta oportunidad como nunca.

Su primer diagnóstico en la presentación fue un guiño al hincha. Dejar de competir, dijo, para buscar un título. Discursivamente marcó un punto de quiebre respecto a la narrativa del ex entrenador Gago y su sucesor  Grazzini. El ámbito internacional como objetivo primario para seguir tentando a la masa a que crea en él. El último título en el continente fue con él como futbolista, aquella Supercopa de 1988. Un tiempo muy largo para un club que ya dejó atrás ese momento de participaciones y que necesita volver a conquistar algo a nivel continental.

De inmediato cerró dos refuerzos, Maximiliano Salas y Adrián Martínez. No son los nombres que rompen el mercado pero son los puestos donde el equipo no tuvo respuestas. Más allá de Roger Martínez, tras la salida de Enzo Copetti el equipo perdió gol y presencia en ataque. Estos dos delanteros, de andar robusto y recorridos por las ligas de ascenso en Argentina, con pasos por el fútbol del continente, competirán con el colombiano seguramente. A Salas lo conoce de su paso por Palestino de Chile, donde convirtió 18 goles en 47 partidos. También sumó a Santiago Solari, extremo proveniente de Defensa y Justicia. Con Johan Carbonero y Agustín Ojeda habrá competencia también allí.

Pero Costas sabe que falta la pieza central. Reemplazar a Aníbal Moreno, que se fue  al Palmeiras, será el mayor desafío para el entrenador. Allí comienza toda perspectiva de juego para un equipo. Costas insiste con Bruno Zuculini, perfil diferente pero con antecedentes en el club, mientras se termina de cerrar lo de Santiago Sosa, ex River, hoy en al Atlanta United de la MLS. La salida del ex Newell´s, por sus características y el aporte futbolístico que tenía en el juego, será a modesto entender de este periodist el mayor desafío para el técnico.

También está detrás de un arquero para hacerle competencia a Gabriel Arias. Tras regresar de su lesión el arquero no alcanzó su mejor versión y terminó el 2023 apuntado además porque en cada definición por penales no pudo salir de esa estadística que lo condena. Con un equipo que fue de los más goleados de año, Arias quedó en el centro de la escena además por ser referente de un plantel que tuvo muchas decepciones. Facundo Cambeses de Banfield es el elegido  para activar la fibra interior de Arias. Costas sabe de su ascendencia y cuida en sus palabras cada mensaje pero ya advirtió que habrá que refrendar cada puesto en los entrenamientos y partido tras partido.

Claro que todo esto será juzgado una vez que comience la competencia. La generación que lo vio como jugador tendrá un tamiz para evaluar cada paso. Pero hay otra, como bien se encargó de decir el propio Gustavo Costas, que no “sabe de él” más que por la transmisión hereditaria. Alianza Lima de Perú, Cerro Porteño de Paraguay, Barcelona de Ecuador y Santa Fe de Colombia fueron cuatro clubes pesados de cada uno de esos países donde consiguió la gloria.

Juzgarlo por su capacidad como entrenador separando el costado afectivo será un desafío para todos. Separar al hincha del director técnico lo será para el también. El primer paso, entender lo que queremos, ya lo hizo en su presentación. Ahora resta esperar que la pelota comience a rodar.

El tercer ciclo de Gustavo Costas está por comenzar. ¿Será esta la que estábamos esperando?

Paolo Cella

@Paolo_Cella

@EspeRacinguista

El último que apague la luz

Lunes, 11 Diciembre 2023 21:10 Escrito por

 

Las fichas de dominó fueron cayendo mientras en Racing nadie a nivel dirigencial daba señales de comprender el contexto que se estaba atravesando. Desde hace 73 días perdió a su entrenador principal Fernando Gago, expuso a los técnicos de reserva que también se fueron y ahora a Víctor Blanco le renuncia incluso Rúben Capria, el tamiz que filtraba responsabilidades con un cargo nominal. La falta de previsión expone a una dirigencia que calla y acompaña a un Presidente que otra vez demoró y postergó el ejercicio de gestionar con ambición.

 

 


 

Las advertencias, alertas diríamos, fueron manifestadas reiteradamente. Este juego de especular y someter la toma de decisiones al compás de la fortuna suele ser implacable a largo plazo. Después de todo en este deporte generalmente prevalece la lógica. Y esta conducción se encerró en un espacio donde el afuera, esas 20 o 30 personas que se manifiestan en la cancha los días de partido, por citar palabras del Presidente, es un grupo de gente equivocada, ansiosa y exigente. Así las cosas, será complejo salir de este estado de letanía. Vendrá un año eleccionario que, por intuición, servirá como excusa para activar o no, ya veremos, ese músculo llamado supervivencia. Con todo, otro calendario de oportunidades pasó de largo.

 

Dentro de esas alertas que el mundo Racing fue manifestando se ponderaba como la mayor cuestión a corregir la falta de planificación a la hora de armar el plantel que tendría por delante un 2023 cargado en su calendario con las tres competencias locales y la Copa Libertadores. La tardía reacción en cada ventana que ofreció el mercado de pases y la falta de precisión en las elecciones realizadas terminaron por socavar una base frágil desde la cual se partía en enero de este año. En junio, cuando se abrió la nueva oportunidad de reforzar el equipo, la demora en las negociaciones condicionó el segundo semestre, entre otros aspectos. Anestesiados por aquellas dos finales ganadas ante Boca, Presidente, Asesor deportivo, entrenador y compañía, se fueron quedando sin recursos para revertir una tendencia que presagiaba un final de año conflictivo.

 

Sin advertir que el ciclo de Fernando Gago presentaba grietas por todos lados, su salida encontró al Presidente, a fin de cuentas quién toma las decisiones por más que oyera a Capria o su núcleo más cercano, desguarnecido ante la renuncia del entrenador, sin haber tomado nota nunca, por aquello de no entender los reclamos del afuera, que este episodio podría presentare en cualquier momento. Recurrió a los entrenadores de la reserva, Sebastián Grazzini y Ezequiel Videla, apostando primero a ganar tiempo en la búsqueda de un nuevo director técnico y luego a que la dupla, en base a resultados positivos, se postulara también como una opción a futuro. Habrá escuchado usted aquello de la metodología del vamos viendo, hábito incorporado ya por Víctor Blanco.

 

Las últimas apariciones del Presidente, donde sostenía que si la dupla conseguía el título en la Copa de la Liga se posicionaba como una alternativa sólida a futuro, no cayeron bien, sobre todo en Grazzini. Incluso el propio entrenador lo expresó así en conferencia de prensa luego de la eliminación ante Rosario Central por los cuartos de final de la competencia doméstica. Este método Blanco no solo desgasta a los hinchas. Evidentemente los protagonistas, jugadores y/o entrenadores, también perciben esta postura como algo nocivo y fuera de término además para los tiempos híper profesionalizados que atraviesa el fútbol. Un club que recaudó millones de dólares en los últimos 10 años se maneja aún como si fuera un club de barrio, emparchando situaciones y esperando que las cosas se acomoden naturalmente, sin ayudar con el ejercicio vital de la toma decisiones.

 

Y aquí simplemente abordamos lo más superficial de la actividad que tracciona la vida diaria de Racing. Sin profundizar en otros aspectos deficitarios sobre el manejo del fútbol profesional, donde podríamos encontrar además mucho hilo para largar del carretel, hay otras áreas del club que precisan atención y dedicación. Esta conducción se puso como punto de partida, para trazar un diagnóstico sólo de virtudes, tiempos ya lejanos de orfandad dirigencial o penurias económicas. La narrativa construida hace foco en una porción de tiempo muy negativa de la historia de este club pero prescinde de los años más gloriosos que atravesó Racing donde se erigió como uno de los pilares del fútbol argentino. La semana pasada, por ejemplo, se conmemoró un nuevo aniversario del tricampeonato de 1949, 1950 y 1951. ¿Se imagina usted como hubiera reaccionado el hincha por aquél entonces si la dirigencia hubiera puesto un freno a esa ambición deportiva por seguir cosechando títulos? 

 

El relato construido desde adentro, repetido hasta el convencimiento, se expone ante medios nacionales y de mayor alcance como una verdad absoluta, irrefutable y que invita a sospechar de aquél reclamo ejercido por el socio e hincha. No son pocos los comunicadores de medios masivos que se preguntan dónde nace esta ansiosa necesidad de pretender protagonizar y mejorar de parte de los espectadores Racinguistas. ¿Será acaso un modo de entender la vida, en donde cualquier ser humano busca, entre otras cosas, mejorar en todos los aspectos posibles de su cotidianeidad? Transfiriendo este hábito a Racing, ¿no querrá el hincha compararse con los mejores años del club? Que por cierto fueron muchos más que los opacos días que Blanco toma como referencia para poner su punto de comparación.

 

El 2024 será un año de elecciones. Seguramente el instinto de supervivencia despertará ese músculo inactivo, en búsqueda de sostener un status quo y no perder el poder adquirido a lo largo de estos años. Atendiendo al contexto de otros clubes grandes que judicializaron sus comicios, habrá que estar alertas también al desarrollo de estos meses previos, para no dejar lugar a las maniobras que puedan deteriorar la calidad de vida democrática. El fútbol será el termómetro seguramente para que todo esto se mantenga en su dinámica natural. En Racing no hay lugar para inestabilidades institucional. Ya pasó por ese período de incertidumbre y recuperó actividad democrática, no sin antes recorrer un camino de recuperación doloroso.

 

En definitiva, el año que se escurre deja otra vez la sensación de inacción por parte de quienes conducen. Esa mirada introspectiva que sirve para detectar defectos y virtudes no existió y el mensaje pareció más desafiante ante cada reclamo. Al pedido de salida del entrenador se expuso a la dupla que dirigía la reserva. El "proyecto" ahora no tiene ni a esos entrenadores de reserva que tan buen trabajo estaban realizando en su espacio ni a Capria. El cuestionado asesor fue respaldado con una renovación de contrato cuando su tarea era aún más examinada y las fallas se detectaban por doquier. Apenas unos días después renuncia.

 

Habrá mucha tela para cortar en 2024. Hoy, en el epílogo de 2023, resta definir quién será el entrenador del primer equipo para la próxima temporada y se ponga al frente del grupo cuando regresen a los trabajos el 27 de diciembre o principios de enero. Además habrá que diagramar la conformación de un plantel que arrastra una mochila de frustraciones pesada. Y buscar, entendiendo que el plan sigue siendo contar con un director deportivo, manager, asesor o guía en esa área, quién acompañe al Presidente en esta faceta. 

 

Por lo pronto, el proyecto deportivo no tiene entrenador de primera ni reserva. Tampoco tiene ahora ese puesto intermedio entre dirigentes y fútbol profesional.

 

Hace 73 días que renunció Fernando Gago. Si existiera la planificación aún los escenarios desfavorables serían previstos. Mientras tanto, vamos viendo.

 

Paolo Cella

 

@EspeRacinguista

 

@Paolo_Cella

 

La derrota es el menor de los problemas

Lunes, 02 Octubre 2023 15:00 Escrito por

El clima durante el partido y sobre todo al final precipitó una decisión que nació del propio entrenador. Acorralado por la opinión pública Racinguista, Fernando Gago renunció tras la caída en el clásico. Sin embargo, perder este partido es el menor de los problemas que tiene hoy en día Racing. El club padece los síntomas de un clima de época, donde aquellos que conducen no tienen la sensibilidad ni el tacto para comprender demandas del socio. No son apenas un puñado los disconformes. La burbuja puede abstraerlos un tiempo pero cuando explota no hay contención y la realidad salpica a todos.


 

No vamos a realizar un análisis del clima social que impera en la Argentina, en las calle o en los hogares, donde las necesidades alimentan un malestar que nadie del ámbito político parece percibir, ocupados en sus miserias de supervivencia, encerrados en discusiones que postergan lo importante. Pero bien podría haberle servido como llamado de atención a los dirigentes de los clubes que, en mayor o menor medida, tienen bajo su responsabilidad la conducción de instituciones que movilizan millones de personas. En este caso con un componente adicional, la pasión. Y el fútbol, lo más importante de lo menos importante, no está ajeno a reclamos de cambio.

Fernando Gago estuvo casi dos años al frente del equipo. Si bien nunca logró perforar esa barrera afectiva entre su personalidad y el público, tuvo durante su estadía adeptos a su trabajo. El primer semestre de 2022 habrá sido acaso su punto más alto en cuanto a picos de rendimiento, pero la falta de resolución en escenarios claves de cada temporada, la conformación de planteles sin recambio que estuviera a la altura y los caprichos, porque no hay otro calificativo que les valga, con determinadas decisiones, se convirtieron en una mochila muy pesada de cargar. La derrota del sábado fue el punto de no retorno.

Pero Gago tomó la decisión que Blanco y sus pares no querían o no se animaban a tomar. Un ciclo que debió interrumpirse a tiempo, en dos estaciones claves: pos Liga 2022, luego del episodio Galván ante River; o a mitad de este año, cuando el equipo terminó  12° a 25 puntos de River. Incluso estaban a tiempo porque había finalizado la fase de grupos de la Copa Libertadores. Encerrados en su discurso de proyecto y previsibilidad, sin tomar nota de todas las caídas acumuladas y habiendo recaudado en ventas como nunca en la historia de Racing para dar el salto en serio, Blanco, Capria y quienes conforman la comisión directiva se estacionaron en la comodidad.

Esta derrota en el clásico es el menor de los problemas que tiene Racing como club. La realidad indica que este clima que el sábado se vivió en la cancha responde a la falta de cercanía de Blanco y compañía con los reclamos y necesidades del socio e hincha. Con la premisa de cuidar la economía Blanco construyó una imagen de Presidente austero, difícil de sacarle dinero e incluso puertas adentro acusado de amarrete. Nada más alejado de la realidad. El club gastó muchísimo dinero en futbolistas que no debía. Lo gastó mal comprando pases o trayendo a préstamo con contratos que se cortaban antes de tiempo por falta de rendimiento.

La mayor cuestión por resolver que tiene Racing por delante es institucional. Y la solución la tienen que encontrar los mismos que nos posicionaron en este estado de desgaste y enojo. Fue su estado de conformismo el  que aletargó la toma de decisiones, la búsqueda de dar el salto, las ganas de crecer  en serio. Haberle puesto el saco de Juan José Pizzuti a Fernando Gago es la pintura perfecta para describir todo esto que estamos contando.

Antes del clásico la cuenta oficial de Racing posteó en cada una de las redes sociales una nota celebrando los 10 años de gestión de Víctor Blanco como Presidente. Si necesitan un ejemplo más de cómo una dirigencia política puede estar más alejada del clima de época que atraviesa su club, aquí tienen una muestra.

Se pusieron por encima del acontecimiento que se venía. Para adularse a sí mismos, desoyendo los reclamos de crecimiento deportivo. Sin dejar de lado los aspectos positivos de una gestión que no supo cómo dar el salto cualitativo, no era el momento, ni el día. Pero cuando uno está alejado del sentir popular, es muy complejo interpretar la realidad más allá de su propio ombligo.

El problema mayor es que son estos mismos, al menos hasta diciembre de 2024, los que tienen el poder de decisión.

Perder el clásico hoy es el menor de los problemas.

Paolo Cella

@EspeRacinguista

@Paolo_Cella

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                                ZONA B

# Equipo Pts PJ PG PE PP GF GC DIF
1 Godoy Cruz 16 6 5 1 0 8 0 +8
2 Estudiantes (LP) 14 6 4 2 0 7 1 +6
3 Lanus 12 6 4 0 2 8 4 +4
4 Newells 12 6 4 0 2 7 7 0
5
 
Def y Justicia
11 6 3 2 1 8 5 +3
6 Racing Club 10 6 3 1 2 11 4 +7
7 Boca Juniors 9 6 2 3 1 6 3 +3
8 Union 6 6 1 3 2 2 4 -2
9 San Lorenzo 6 6 1 3 2 5 8 -3
10 Platense 6 6 1 3 2 2 7 -5
11 Belgrano 5 6 1 2 3 6 6 0
12
 
Central Cba (SdE)
4 6 1 1 4 4 7 -3
13 Sarmiento (J) 2 6 0 2 4 4 12 -8
14 Tigre 1 6 0 1 5 0 10 -10

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